martes, 11 de mayo de 2010

Esperando aprobar...

Dicen que la mejor forma de entender algo es probándolo. Yo estoy pensando en dejarte desde hace algún tiempo, pero voy a disfrutar un poco más de tu calor, de tu mañana y de tu noche. He estado probándote 19 años, 5 meses y 11 días; parece que fuera ayer. Al principio no notaba tu presencia, para mi inexistente, hasta que pasaron unos años desde mi llegada. Recuero cuando me enseñaste a meterme entre tus aguas y a nadar junto a tus hijos marinos. También me invitaste a cenar en una ocasión, fue tan increíble, me presentaste a Don calor y a Doña viento que venían de un tal Sur.
Pasaron los años y estudie contigo todo lo inimaginable. Aprendí las claves del amor, algo de sensibilidad, clases sobre la esperanza. Un día, si la memoria no me falla, me teníais preparada una sorpresa. Fue en casa de la montaña rocosa, me enseñasteis la naturaleza en todo su esplendor, los árboles, los animales…
Después de todo esto, entramos en la materia difícil. Intentaste enseñarme lo más complicado. Conmigo, convivían seres idénticos a mí. Primero aprendí a saber por qué eran como yo, cómo nos movíamos, de qué estábamos hechos…
Todo se hacía a través de la escritura y dibujos extraños. Mis clases eran dadas por personas que tenían las mismas características que yo. Poco a poco me iba habituando, comprendí que la montaña rocosa es una elevación del terreno, también que donde nadaba se llamaba playa y los hijos marinos eran peces, etcétera.
Dicho esto, llegó el momento de estudiar otras cosas y cogí libros de amistad, del querer, de la soledad, de la libertad, del coraje, de la valentía, del mal, del bien, de todas esas cosas que son difíciles de practicar si no se sabe que son.
Puse en práctica todas ellas, en algunas suspendí con un 0 y en otras no me evaluaron por mal comportamiento, pero lo intenté. Y mientras intento sacar la asignatura más importante de este curso interminable que es “la felicidad eterna”, me recojo en mi casa de madera y espero que tú, mi mundo, me des un aprobado.

3 comentarios:

  1. Tío, ¿Cómo coño has escrito esta obra de arte?

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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